Perritis...
Eso me entraba cestos días cuando pensaba escribir por aquí XD
Ahora que ya ando más asentada a veces se me hace cuesta arriba dedicarle un ratillo al blog. Estos días he estado un poco bajita. Me notaba rara y tristona pero no sabía bien porqué (estuve dos días pocha por este english weather tocaovarios pero vamos, no era eso) El jueves, mientras hacía un Skype con mi madre, me dí cuenta de lo que me pasaba: me estaba empezando a sentir sola.
Y es que aunque no me puedo quejar porque tengo una Hfamily super maja, que me ha integrado en su casa y en sus vidas y hace todo lo posible porque me sienta bien (deverdádeverdádeverdá) el mesecillo que llevo por aquí me empezó a pesar. Como una planta, que se mustia cuando no le llega el sol, a mí me había empezado a faltar mi calorcito valenciano. Esos abrazos fuertes y esas miradas directas, transparentes y sin miedo que me abren la puerta a mundos tan diferentes y tan llenos.
Me hacían falta mis amig@s...
(A mí, que adoro mi independencia y mi soledad)
Me ayudó entender lo que me pasaba. Incluso para poder disfrutarlo, por irónico que parezca. Sé que mis amig@s están ahí, cerquita pese a la distancia.Y yo de aquí, pese a que en ocasiones se me haga raro vivir de nuevo en familia (con una que no es la mía, para más inri) sigo sin tener ninguna gana de irme.
(Pero eso, una cosa no quita la otra :p)
Mientras, un mes después de mi llegada, mi Hfamily sigue teniendo detalles muy bonitos conmigo. Mi Hmum el otro día, sin venir a cuento, me dió unas sábanas que había comprado por internet para mí y el viernes por la mañana, antes de que nos fuéramos todos al cine (los peques íban a ver Epic y yo no tenía planes así que me apunté) me regaló unas velitas (se ha dado cuenta de que soy una friki y tengo la habitación llena) una revista que ya había leído y unos jerseys nuevos que no está usando.
Esa misma noche, aunque les había dicho que cenaría algo de fruta porque no tenía mucha hambre (habíamos comido en un mejicano) mi Hfather me subió a la habitación un "baby" platito de la ensalada que había hecho mi Hmum, just in case de que luego me apeteciera. Y ahora, hace un ratito, mientras hablaba por Skype con una amiga, ha llamado a mi puerta preguntándome si me apetecía cenar pasta de la que sobró anoche para, un poquito después, subirme un bol lleno a la habitación.
Ya me lo dijo la otra au pair, que había tenido mucha suerte, la misma que tuvo ella...pero entonces aún no me podía imaginar cuanta.
"Family asuntos" aparte, hoy es lunes y no he currado (uee) Es bank holidays (festivo) en UK así que he tenido un finde largo. El viernes acabé haciendo vida familiar pero ayer me fuí de excursión con mis ya amigas au pairs. En principio el plan era ir al British Museum, comer de picnic y a tomar algo por el Soho pero acabamos "accidentalmente" dando una vuelta por Primark (ejem), fotosintetizando en Russell square (después de una semana con mal tiempo mi piel no se creía el chute de vit. D que le estaba llegando) y tomando algo por Picadilly después de, por fin y para que no se dijera, pasear un rato por el museo (cargadas con las bolsas de Primark :p)
Para hoy tenía pensado un día tranquilito: encontrar la piscina más cercana, soltar energía nadando un buen rato y después tirarme toda la tarde viendo pelis/leyendo el último libro que me pillé en la bilblio. Pero a veces el Universo es caprichoso y le suda un pie que tengas planes. Después de dar más vueltas que un tonto por el barrio de al lado he encontrado el leisure centre pero también una recepcionista muy maja que me ha enviado a otro sitio porque allí, señoras/es: no hay piscina. En un principio había pensado desistir pero una es cabezota por naturaleza así que he pillado el bus a casa y, después de dar una vuelta por mi mini centro comercial, otro hacia la susodicha piscina...para acabar bajándome unas cuantas paradas después porque el hombrecillo de información de la bus station me había enviado en la dirección contraria.
Ha sido entonces cuando, después de haber cogido 3 autobuses y preguntado a más de 10 personas en lo que llevaba de mañana, he decidido que hoy el Universo se lo estaba pasando teta conmigo y que me había cansado de intentarlo. Que le dieran por donde amargan los pepinos al universo (y a la piscina)Muy dignamente me he vuelto paseando para casa, disfrutando el solete, y de camino me he sentado a tomar un café y a leer tranquilamente.
Y es que...hay días que es mejor no hacer planes.
Eso sí, de alguna manera me tenía que quitar el mono de deporte así que, como hacia demasiado aire para salir a correr me he puesto un vídeo de youtube y he sudado un rato haciendo yoga.
Supongo que eso, el descanso del fin de semana y mi charla por Skype han hecho que lo vea todo de un bonito color, muy distinto al tono gris que me inundaba al final de la semana pasada. Me he dado cuenta, hablando con mi amiga, de toooodo lo que he vivido, sentido, aprendido y experimentado en este tiempo....Y de lo poquito que se ha movido, mientras, mi otro mundo.
Así que sí. Puede que me entre morriña. Y puede que eche mucho de menos a mi gente a veces (porque los quiero muchomuchomucho)
Pero ahora mismo NO CAMBIO todo lo que estoy viviendo por NADA.
(y menos si escucho a esa vocecita dentro mío que no hace más que repetirme que espere, que lo mejor está por llegar XD)
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lunes, 27 de mayo de 2013
sábado, 20 de abril de 2013
De madrugones, performances en el Mercadona y "no problems at all"...
Pues sí, hoy ha tocado madrugar.
Este finde estoy haciendo el que será mi último seminario de formación para ser profe de yoga (oficialmente, porque ya he estado currando de eso durante este curso)
El yoga es algo que me encanta (raro es que todavía no haya hablado de eso por aquí) Me centra, me calma...Muchas veces he dicho, después de una clase a la que ni siquiera me apetecía asistir que "me da vida". Pero no me ha gustado tanto la experiencia de dar clases.Y no porque no lo disfrute, al contrario. Me encanta conducir una clase, acompañar a mis alumn@s mientras descubren las sensaciones que una postura puede producirles, despertar sus cuerpos y ayudarles a que "redescubran" la conexión con su yo más profundo.
Pero no me gusta el verlo como un negocio, como una manera de ganar dinero. Cuando sientes que dependes de tus alumn@s para poder pagar el alquiler, cuando el ir a clase se convierte en una obligación que no te puedes saltar, cuando, pese a lo mucho que esto te nutre, dejas de practicar porque estás cansada y no tienes tiempo...entonces te planteas que hay algo que no funciona.
Me dí cuenta de que lo que hacía no me llenaba. Que estaba perdiendo el significado que hasta entonces había tenido para mí. Y quise cambiarlo.
Ésa fue (entre otras cuantas) una de las razones que me llevó a acabar un buen día escribiendo por aquí. Sentí que necesitaba un cambio. Un gran cambio :)
Hoy, ya embarcada en mi aventura, he vuelto a mi Chandra Namaskar, con sus variantes. Pero, como una tiene la cabecilla en otra parte, he decidido escaparme medio día del curso y venirme a casa. El yoga está muy bien pero, entre comer rápido de tupper y volver a la faena o llegar a casa, comer tranquila, echar la siesta y ver a mis amig@s...¿adivináis qué ha ganado? :p
Y no me arrepiento. Ha valido la pena por probar el slackline en la playa (lo dicho, probar porque con eso me he quedado), por ver a tres de mis preciosas mujeres subirse a balcones y corretear por el Mercadona de mi barrio haciendo eso que se les da tan bien hacer: performancear (que es un verbo que no existe pero que si la R.A.E las conociera, inventaría) y porque me diera un poco el aire, que me venía haciendo falta.
Mañana, eso sí, a madrugar otra vez :)
El "no problems at all" es lo que ven mis futuros Host Parents por ahora en todo. He estado chateando esta noche un poquito con ellos y, con esa actitud, me siguen transmitiendo tranquilidad y relax.
Me siguen poniendo muy fácil el que me apetezca vivir con ellos :)
Este finde estoy haciendo el que será mi último seminario de formación para ser profe de yoga (oficialmente, porque ya he estado currando de eso durante este curso)
El yoga es algo que me encanta (raro es que todavía no haya hablado de eso por aquí) Me centra, me calma...Muchas veces he dicho, después de una clase a la que ni siquiera me apetecía asistir que "me da vida". Pero no me ha gustado tanto la experiencia de dar clases.Y no porque no lo disfrute, al contrario. Me encanta conducir una clase, acompañar a mis alumn@s mientras descubren las sensaciones que una postura puede producirles, despertar sus cuerpos y ayudarles a que "redescubran" la conexión con su yo más profundo.
Pero no me gusta el verlo como un negocio, como una manera de ganar dinero. Cuando sientes que dependes de tus alumn@s para poder pagar el alquiler, cuando el ir a clase se convierte en una obligación que no te puedes saltar, cuando, pese a lo mucho que esto te nutre, dejas de practicar porque estás cansada y no tienes tiempo...entonces te planteas que hay algo que no funciona.
Me dí cuenta de que lo que hacía no me llenaba. Que estaba perdiendo el significado que hasta entonces había tenido para mí. Y quise cambiarlo.
Ésa fue (entre otras cuantas) una de las razones que me llevó a acabar un buen día escribiendo por aquí. Sentí que necesitaba un cambio. Un gran cambio :)
Hoy, ya embarcada en mi aventura, he vuelto a mi Chandra Namaskar, con sus variantes. Pero, como una tiene la cabecilla en otra parte, he decidido escaparme medio día del curso y venirme a casa. El yoga está muy bien pero, entre comer rápido de tupper y volver a la faena o llegar a casa, comer tranquila, echar la siesta y ver a mis amig@s...¿adivináis qué ha ganado? :p
Y no me arrepiento. Ha valido la pena por probar el slackline en la playa (lo dicho, probar porque con eso me he quedado), por ver a tres de mis preciosas mujeres subirse a balcones y corretear por el Mercadona de mi barrio haciendo eso que se les da tan bien hacer: performancear (que es un verbo que no existe pero que si la R.A.E las conociera, inventaría) y porque me diera un poco el aire, que me venía haciendo falta.
Mañana, eso sí, a madrugar otra vez :)
El "no problems at all" es lo que ven mis futuros Host Parents por ahora en todo. He estado chateando esta noche un poquito con ellos y, con esa actitud, me siguen transmitiendo tranquilidad y relax.
Me siguen poniendo muy fácil el que me apetezca vivir con ellos :)
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